5 de noviembre de 2010

MUJIQUEADAS

Inmortal
El guerrero inmortal
                  muere en cada eternidad
de batallas vacías.

La muerte del masomenismo
Un concepto que se inmola
en el atardecer.
                       ¡Resurrección!

Viejos
Dos últimos suspiros
revisan su fragilidad
                              de polvo
y vuelan desnudos
al otro mundo.

Fin
Y fuimos a buscarla,
                 y nos creíamos invencibles,
y nos encontró el mito.

Allá
Me dirijo a lo más profundo
                      y no me encuentro.

Presente
Me detengo sin parar
y no pienso,
                   medito,
me desconcentro,
y soy ahora
un segundo.

Ambulancia
Llanto que persigue,
oprime, lacera.
Llanto rojo.
                   El peor.
Llanto diablo.
Llano.
Ya no.

Mirada
Piden clemencia
y caen las barreras.
                   Y algún día los encontrarás
atravesando todo, de negro.

Descripciones
Un mundo sutil,
                    la paloma de la contienda,
un fugitivo,
                    él y yo.

Silencio
Todos los días me encierro
y no hago nada,
y él habla conmigo
y la audiencia lo oye.
Y me lleno de transparencias.

Música
Tengo la música atrapada.
Voy muriendo ensordecido de éxtasis.

Anteojos
Sin marco,
oyen colores, tocando
y dejándose lamer.

No hay peligro,
la actuación convence.

Es todo culpa nuestra.

Máximo
La cuantificación de lo máximo,
no tiene sentido.
Nada es más barato.
Nada es más caro.
Nada es nada.
Nada es.

Cuatro
Saltan en playas vacías
                   y todos estamos mejor así.
Muertos y sepultados.

Biblia
Pan crucificado,
Historias rancias.
Sonido imperial.
Esas cosas
                    que no se van leyendo,
nos van escribiendo.

Comunicación
Viento
                     que no puedo exhalar,
se forma en mi
hasta que llegue el momento
de llegar a ustedes.

Dormir
Más de trescientos ángeles
                       se preparan.
Yo voy al frente y al fondo.
Yo venzo y me derrotan.
Me coronan y me exilian.
Me aman y no me dejan despertar.
Me sueñan en borrador.
Y yo los dejo y me dejo.

 


5 de octubre de 2010

BUKOWSKIADAS

Bukowski

Qué ladrón!
Qué genio!
Al final, cualquiera escribe como Bukowski,
y todos le robamos algo.
Pero él me robó a mí!
Minas, chupi, perdedores ganadores,
y la fauna de la realidad posta, la mugrienta
uniendo
sexo,
mierda,
cerebro,
carcajada
y muerte.
Lo importante de la vida (intensa, claro).

Rebeldía

La rebeldía pasa por otro lado.
No es sólo cogerse a 20 minas
mientras te la chupan otras 20.
Eso está muy bien, claro,
pero
¿existe? ¿pasa?
Y si pasa ya no es rebeldía.
Lo rebelde sería
tener a esas 20 minas
(cuarenta en total)
y hacerse una paja frente a ellas,
tirar el papel higiénico
con esperma (güasca) en el piso,
escribir un poema en la teta de una
y no contar lo que pasó en ese cuarto.
Nunca.

Escribir

Es fácil.
Es una mentira (no tan grande como ser actor).
Está bueno.
Pero hay bocha de cosas que le ganan.
Contra un picadito, pierde;
contra una picada con cerveza, pierde;
contra tetas, pierde (obvio!)
(más obvio: pierde dos a cero!);
contra hacer zapping en jogging, pierde;
contra cerveza, pierde;
contra una buena discusión, pierde;
contra caminar sin dirección, pierde;
contra ser un Rolling Stone, pierde;
contra seguir durmiendo y levantarse con la pija parada, pierde;
contra meter los pies fríos entre los de ella, pierde;
contra ver cualquier partido de fútbol, pierde;
contra sacarse el moco que estuvimos buscando, pierde;
contra romper una ventana a propósito, pierde;
contra no fanfarronear en el bar, pierde;
contra ese mítico gamulán, pierde;
contra no haber sufrido esa operación de pito, pierde;
contra las mejores risas, pierde;
contra las noches esperando que se separe de su marido…, gana;
contra la historia de mi vida, empata.

Linternas

Las noches se alargaban con linternas.
El libro y los juegos, aplaudían.
Nada revolucionario,
ninguna confesión crucial
o momento importante.
Hablar no servía.
La luz se atenuaba con almohadas,
para que ellos no vieran
que veíamos.
Nunca importó el mañana
si el hoy no muere por las linternas.
Hoy, a los 40 (todavía no viejo de mierda),
no encuentro las pilas,
ni las linternas,
pero ya operé mi miopía
y sigo jugando con el día
hasta que se rinda.
Hasta que ambos acabemos.

Libros

“Comprá algo importante,
algo que sirva.
Comprá libros!”
Yo compraba libros y discos (visibles),
y putas y alcohol (invisibles).
La relación era de 4 a 1.
Discos.
Con las putas, era de 1 a 4.
Alcohol.
Me he dormido dentro de una sin acabar.
Puta.
No sé si eso cuenta.
Siempre acababa las botellas
y devoraba los discos,
y los libros.
Nadie me devoraba y yo,
no podía con los días,
ni las noches.
Sí podía con los libros
y decenas de discos,
y escucharlos con ellas
y pedirles fiado,
o que me la sacudan,
y convidarles el vodka
o el canuto.
A los clichés
nos llueven las drogas,
pero no nos envician.
El vicio eran los libros.
Vicio importante.
Lo otro era la vida de libro
de la cual nunca podré leer el final.

Enfermedad

La enfermedad me exaspera.
Me saca.
O estás bien, o estás mal.
No enfermo, enfermo!
Me curo, me curan,
¿de qué?
Nadie tiene idea
dónde me hice la raya del culo
hoy!
Te filman, te revisan,
te matan con sus olores
y colores horribles.
Yo estoy bien,
el enfermo sos vos!
Este aliento a podrido
no es síntoma de nada,
es una góndola entera
del vodka de $ 10.
Alguien llora.
Está mal.

Trabajo

Quisiera escribir algo
sobre el trabajo.
Pero todavía no sé
qué es,
para qué mierda sirve,
si se coge o te coge,
si es mejor la lotería,
o robar,
o mendigar.
¿Es obligatorio?
Me bloquea.
La idea de trabajo.
Y trabajo.
Y a veces también.
No quiero ser un cable,
quiero ser enchufe.

La playa

La playa es vida.
De noche y de día.
Hay culos y calzones.
A montones.
Hay modelos y hay putas.
Hay madres más putas que las putas.
Todas van casi desnudas,
gracias a Dios!
Recostarse
en la arena caliente es vida.
Mirar hacia el mar
Y ver alguna teta voladora,
y culos y el horizonte.
Tomar un trago
y mirar el cielo.
Escuchar el ruido del mar
y de los miles de boludos
que no paran de hablar y reir,
y dormirse contento así.
La playa es vida,
no es trabajo.
Alguien llora.
Es chico, o todavía no entiende.

Descripciones

Desde siempre
ojeé las hojas del futuro
para encontrar diálogos,
para no encontrar descripciones.
¿A quién mierda le interesan?
Sólo entorpecen.
Yo quiero coger.
No me interesa
tu dolor de cabeza
y mucho menos
que me lo describas.
Sólo date vuelta
y cerrá la boca
para comenzar el diálogo.
 


5 de diciembre de 2009

Terrorismo de palabras II

El naranjo es un coloárbol
y la naranja se pasea.


Felices los infelices
que no se dieron cuenta
que ya tuvieron la felicidad.


El terrorismo de las palabras
es lo único que salva
a un compositor trabado,
(siempre que no haya
una fiesta al lado,
que no tenga música disponible,
ni otros productos,
o que haya una fiesta al lado
a la que no pueda concurrir).

Dame tu diamante loco
o lo rifamos en un piedra, papel o tijera.


Las mayúsculas tienen
otro tipo de grandeza.


Los acentos son peligrosas
armas de destruccio,
de ciclotimicos
y de militares con vergüenza:
¡Preparen!, ¡Apunten!... ¡Pornografia! (pornography)


Quizás todo tiempo pasado fue mejor,
pero ¿cómo hicieron sin mí?


Esparcir querosene, bombas.
volar y ver todo distinto
con Lucy (y los diamantes rifados).


Si cada vez que duermo
me levanto,
entonces no sé qué preguntarme.

Aire con ruido = aire acondicionado,
arma con silenciador = idiota acondicionado.


¡Sonrisa dopada es más sonrisa!

Si la música no quiere sonar,
hacéla vos.


Dentro de cada uno
hay un montón de concretitudes
estudiadas y desconocidas,
afuera y adentro
hay un montón de ABSTRACCIONES
inservibles (¡que salvan!)

¡Chino chino, vale por dos!

Sombrero en la pared
es para clavos creídos.

4 de diciembre de 2009

Besos

Vivir en esos besos.
Dormir en la suavidad de tus labios,
bañarme sólo con tu lengua,
respirar lo que salga de tu nariz.
Que la violencia sea sólo esos pequeños mordiscos,
que el trabajo sea sólo el del ir y venir, de mover las cabezas, de redirigir la boca, de apoyarnos en los labios, sentirnos, intercambiar flujos/lenguas, dejar que me recorras, recorrerte yo, ... agotador!.

Cansancio soñado.
Quiero vivir pegado a tu boca, y si no se puede...
Intentaré pegarme/besarme/nos cada vez que pueda.

Cada vez que vuelvo se presenta alguna de estas tres opciones: que uno de los dos esté mal, que los dos estemos mal, o que los dos estemos bien (o normal, si te gusta más decirlo así): pero qué bueno que siempre estés cuando vuelvo/cuando volvés. Vos, beso. Vos y tu beso. Beso. Besovos. Besoyo. Besame.


[14-01-2006]

3 de diciembre de 2009

Libertad

Con el ojo tuerto veía el pasado, con el ojo sano veía el espejo.
Sentía vergüenza por tener a su amiga esperándola en el pasillo de su casa monoambiente, pero a su vez se sentía cómoda, o más bien protegida, dentro del baño, cerca del agua.
Ya no caía sangre a la pileta. Por suerte la toalla casi no fue ultrajada y el dolor iba mermando, aunque los azulejos latían a un ritmo devastadoramente perfecto dentro del cerebro.
¿Porqué tendría que haber venido en este momento? ¿Acaso el olor es tan fuerte? Estoy segura que no hubo gritos, ni de los sordos. (“...sordos ruidos, oír se dejan de corceles y de acero...”)
- Mónica ¿estás bien?
- ...
Lapso variable de tiempo entre 30 segundos y toda una vida (seguro que en ese momento nació alguien parecida a Mónica. Quizá no tan rellena como ella a los veintisiete – aunque esté sólo a cuarenta días de su peso ideal o a menos de cinco kilos... - el peso ideal para ella no es el de anoréxica o el de gorda, sino unos tres o cuatro o cinco kilos debajo de lo normal. Flaca con carnes. Con carnes en sus debidas partes.)
- ¿Mónica querés que pase?
- ¡No! Ya salgo.
- Ok. Te espero en el sillón. ¿Tenés fasos?
- ...
- Acá los encontré, te saco uno, gracias.
Prende el cigarro con su encendedor. Se sienta en el sillón (monosillón), el chico, el que no tiene apoyabrazos, el de un solo cuerpo, el multifunción. Siempre fue cómodo y con el tiempo lo abstracto de la comodidad permaneció inalterable, no así su tapizado. Encuentra de un rápido vistazo el cenicero del Hotel Colorado. Mira la hora y arroja la ceniza. Espera. Está acostumbrada a esperar.

Mónica se toca la cara una vez más. Cuidadosamente. Como siempre. El ojo izquierdo ya no es un ojo, es una fruta podrida (o muy madura, apunto de explotar, como les gusta a mis viejos). El globo ocular quedó reducido a unos pocos pelitos visibles de las pestañas. Parece de una película de poseídas, los pelos de escoba, la ropa desarreglada y un tanto sucia y la mueca de la sonrisa ocupando un cuarto de la boca, con el poco movimiento que el golpe en la quijada le permitía. Sangre en los labios tienen hasta los infantes, así que por eso no tendría que amargarse. Se sienta en el borde de la pileta de la ducha y casi tira la cortina. Así y todo debo admitir que sigue siendo linda, aunque de sentada y en esa posición jorobada meditabunda no se le note tanto. Se tocó la frente, bufó y esperó. Hizo un paréntesis de vida, un blanco, un stop, mirando primero al piso y luego hacia el frente pero sin mirar, sin ver, sin sentir, sin amar. Por estúpido que parezca un pedo la vuelve en sí. Sí, un flato, un pedo, de los cuasi silenciosos, con bastante olor. No le causa gracia, tampoco alivio o disgusto. Podría haber sido un pedo de cambio o un cambio de pedo, pero jamás se planteó eso. No podía malgastar su vida oliendo pedos, y menos los de ella misma.
Se escuchó el ruido de la puerta principal. Francisco entraba. Estaba más flaco que de costumbre, desgarbado y andrajoso. Ojeroso, lento, frágil e ido. Se miraron humo de cigarro mediante. Dos miradas muy distintas, dos expresiones muy diferentes. La una, tensa y enérgica, la otra... La otra, sin cambios, apenas con una muy leve rotación de cuello hacia arriba. Fue directo al baño. Lentamente firme. Comprobó que el picaporte estaba preso de acción por la traba. Conversó una vieja y kilométrica conversación con la puerta sin emitir sonido alguno. Dio media vuelta y se fue. Antes de salir por la puerta principal volvió para buscar una botella mitad llena mitad vacía de vodka.
- ¿Mónica qué pasó? ¿Te pegó? ¿Te pegó el borracho ese?
- ...nnnno, no es borracho. Y lo amo. ...no me pegó, nunca, ni nunca lo haría.
- ¿Entonces? ¿Mónica estás bien? ¿Otra vez tomaste más calmantes que lo normal??? ¡¡¡Mónica déjame pasar!!! ¿Otra vez te quisiste matar?
- ¡Yo nunca me quise matar, aquella vez fue un accidente! Ya salgo, no jodas Carmen.

(“¿Querés ayudarme? ¿sí? ¿De verdad querés ayudarme Carmen? No lo puedo controlar, tengo que pegar,
¡Tomá!...,
¡Esto es por años de privación de mujeres y vino, esto es incontrolable, esto es autoritariamente necesario!”
... y volvió todas las semanas y Mónica siempre le laceraba el mismo ojo. Usó anteojos negros hasta que perdió la mitad de la vista y luego relucía su ceguera izquierda para siempre. Libre de toda maldad y de toda belleza. Libertad de amistad)


[2003]

1 de diciembre de 2009

Terrorismo de palabras I

Millones de gotas
no pueden estar equivocadas,
lluviemos!


La sandía es la mejor
amante del vino
(mantener el secreto).


El alma no se toca,
salvo que actúe en una novela
(ahí es mejor no mirarla).


¿Porqué los sacerdotes
no usan sotanas transparentes?


Cuatro toneladas de comida
es un montón de comida (4 TN);
cuatro toneladas de vómito
es un asco de vida.
[12-2005]